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domingo, 11 de julio de 2010

Aunque sigáis cavando fosas para enterrar la verdad, los isleños tenemos memoria.


Autora: Alba Carvajal
Fuente: http://ellugardelaponte.blogspot.com/

Para vosotros, manipuladores y desmemoriados intencionados, la noticia, el titular es que “El antiguo Ambulatorio comienza a prestar servicios el próximo lunes y que a partir de ahora se denomina Cayetano Roldán en honor al médico isleño, dedicado sobre todo a atender a los más necesitados”.

Para empezar, se os debería caer la cara de vergüenza al inaugurar a “bombo y platillo” unos servicios que llevamos esperando varios años y que por vuestra desidia y falta de interés se ha demorado, en obras, más años de los necesarios y que ahora os urgía su puesta a punto por la cercanía de las elecciones y para tener otro argumento que vender en los panfletos electorales.

En la misma época en que Don Cayetano ejercía la profesión “dedicado a atender a los más necesitados” existieron muchos como el, que desinteresadamente hicieron honor al juramento hipocrático, visitando a los enfermos en sus domicilios sin cobrarles ni un céntimo y encima les dejaban dos reales para que compraran un poco de leche…

Pero a Don Cayetano no lo asesinaron por sus cualidades como medico y humanista, ni le mataron a sus tres hijos por ser una bellísima persona, ni le saquearon su casa a punta de pistola por regalar unos céntimos para que sus enfermos pudieran comprar leche, lo fusilaron por que era nuestro alcalde y por que fue republicano y aún sigue enterrado junto con las balas asesinas en la fosa común del cementerio, con las flores de plástico usadas y maltratadas por el sol y el levante, sin una placa, sin ningún reconocimiento, solo una pequeña cruz de mármol con sus iniciales.
Los isleños e isleñas no olvidamos porque aunque por nuestra edad no vivimos las atrocidades franquistas, nuestros padres y abuelos nos han transmitido su memoria, su legado, silenciado por la oficialidad y los herederos de los golpistas, y sobre todo su necesidad de verdad, justicia y reparación.


Esta treintañera que os escribe, sabe que Don Cayetano fue un buen medico y mejor alcalde y persona de incuestionables meritos personales, pero también sabe que fue encarcelado, torturado, que le mataron a sus hijos y que le saquearon su casa por ser el máximo representante de un ayuntamiento democrático y republicano y también sabe que mientras sus restos siguen amontonados con otros muchos en una fosa común, sus asesinos siguen presidiendo a caballo la plaza del ayuntamiento en el que el fue alcalde, sus asesinos siguen siendo reconocidos como hijos predilectos, y que los matones que le arrancaron la vida a sus hijos siguen gozando de honores y placas en las calles isleñas.

Pues eso, que ya era hora de que entrara en funcionamiento el remodelado ambulatorio, y que muy bien por el nombre de Cayetano Roldan, pero aunque queráis desdibujar y ocultar los motivos de su muerte y su condición de alcalde en otra nueva fosa, sabed que los isleños e isleñas tenemos Memoria.