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sábado, 8 de septiembre de 2012

Afectados por posibles robos de bebés se manifiestan este sábado en Madrid contra los "errores" de Toxicología


Europa Press.

La Asociación ADN-D, radicada en Granada, ha convocado para este sábado en Madrid una manifestación contra los "errores" cometidos por el Instituto Nacional de Toxicología en los análisis de ADN en los casos de posibles robos de bebés en España, y en concreto en el de Eduardo Raya, el abogado granadino que fue el primero del país en denunciar ante la justicia la sustracción de su hija, nacida en 1990 en el Hospital Clínico de Granada.

El colectivo ha convocado a distintas asociaciones de afectados por el robo de niños, que fletarán autobuses para acudir a la cita, a partir de las 11,30 horas. La manifestación partirá desde la Fiscalía General del Estado y concluirá en el Ministerio de Justicia, donde Eduardo Raya leerá un manifiesto.

El pasado 24 de julio, Raya y su mujer, Gloria Rodríguez, anunciaron que habían trasladado al Parlamento Europeo la primera queja formal por la situación en España en lo que respecta a la investigación de sustracciones de bebés, por la violación de derechos fundamentales de la ciudadanía.

Asimismo, el letrado aseguró que agotará toda la vía penal para aclarar su caso, archivado por el Juzgado de Instrucción 2, y que está dispuesto a trasladar el asunto al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo (Francia).

Raya considera que su caso encierra "graves contradicciones", que sin embargo no han servido para continuar con la investigación en el Juzgado, pese a que, según afirma, cuenta con pruebas "documentales y científicas" que indican que el robo efectivamente se produjo.

Su hija nació el 6 de junio de 1990, después de que uno de los doctores del Clínico le practicara una cesárea urgente a la madre por supuesto sufrimiento fetal, el mismo facultativo que "casualmente" fue condenado tres años más tarde por la Audiencia Provincial de Granada por una adopción irregular.

Tres días más tarde, el Hospital comunicó a los padres que la hija había fallecido, y sus supuestos restos fueron enterrados. Sin embargo, años más tarde, en 1998 los padres decidieron trasladarlos para enterrarlos junto a su abuelo paterno, pero antes les hicieron pruebas de ADN en dos laboratorios (Tecnogen y Genómica) que dictaminaron que aquellos restos no pertenecían a su hija.

EL PRIMER CASO DENUNCIADO EN ESPAÑA

Así, Raya denunció los hechos ante la Fiscalía --el primero denunciado en España-- el 23 de marzo de 2010, y el caso fue llevado al Juzgado por el Ministerio Público, que era la primera vez que en Granada trasladaba un posible robo de niños ante el juez. Entonces, aparecieron "milagrosamente" y después de 20 años unos restos conservados en parafina de un hígado que el Hospital "se saca de la manga" y que el Instituto Nacional de Toxicología, dependiente del Ministerio de Justicia, certifica que corresponden a la hija. Toxicología ya había analizado previamente los restos exhumados por la familia, aunque no encontró en ellos ningún tipo de ADN, y ya dijo que no serían idóneos para su análisis más de 40 días antes de recibirlos.

Entonces, la magistrada del Juzgado de Instrucción 2 decidió archivar el caso en primera instancia, y el padre decidió de nuevo enviar los restos de hígado aportados por el Hospital a un especialista del Clínico de Barcelona, que determinó que no se trataba de un hígado fetal o de un recién nacido de pocos días.

Ello, según Raya, venía a evidenciar que la investigación se había archivado en base a "una prueba falsa" y la juez decidió reanudar la instrucción, y envió los mismos restos parafinados a Toxicología de Sevilla, que no aclaró, pese a que así se le solicitó por parte del Juzgado, si correspondían a un recién nacido, y simplemente señaló que pertenecían a un niño con un síndrome de hepatitis neonatal. Fue entonces cuando la magistrada, de nuevo, dicta el auto de sobreseimiento libre, es decir, el archivo definitivo.