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viernes, 20 de julio de 2012

El archivo de denuncias eleva la indignación de ‘SOS Bebés Robados’


Abraham Ceballos/InformaciónJerez

La creciente presentación de denuncias por parte de familias que consideran que pueden haber sido víctimas en el pasado de presuntos casos de bebés robados se ha encontrado, en el caso de Jerez y la provincia, con un revés inesperado: el archivo de las denuncias por la prescripción de los posibles delitos. Sin embargo, el colectivo de afectados, agrupados en la plataforma SOS Bebés Robados, no piensa darse por vencido y va a proseguir reivindicando que se investigue y se haga justicia. Ayer mismo, y para que el olvido no ponga excesiva tierra de por medio, convocaron, por primera vez en Jerez, una manifestación para exigir a las autoridades judiciales una sensibilidad especial para con sus casos.

Más de medio centenar de personas secundaron la marcha, que partió sobre las diez y media de la mañana desde la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Cádiz hasta el edificio de los juzgados, en García Figueras, tras recorrer la avenida Álvaro Domecq. Ya en los juzgados, los manifestantes celebraron una concentración de una hora para hacer palpables sus reivindicaciones.

La mayor parte de los asistentes fueron madres llegadas desde diferentes puntos de la provincia y que en su día perdieron a sus hijos en extrañas circunstancias.

Chari Herrera, presidenta de SOS Bebés Robados, apuntaba que en la provincia “hay más de 40 archivos, y desestimados están viniendo todos los casos desde la Audiencia Provincial”, explicando que “los casos anteriores a 1979 son por haber prescrito y los posteriores a esta fecha por falta de pruebas o porque los jueces consideran que no hay delitos”.

Martín de la Herrán, abogado de la asociación, explicaba que mientras en la Audiencia Provincial de Cádiz se está aplicando mayoritariamente el criterio de la prescripción del delito para el archivo de las denuncias, en las audiencias provinciales de Huelva y Barcelona se está siguiendo otro criterio. Así, detalla que “el delito de detención ilegal, la privación de la identidad de esos niños que fueron robados, sigue perfectamente vigente, por lo menos hasta que esas personas no sepan que fueron robados. Hasta que ese ilícito penal no cese no debería empezar a computarse el plazo, y así lo han entendido en Huelva y Barcelona”. Por ello, “estamos recurriendo e incorporando esos dos autos con la esperanza de que se unifique el criterio siempre a favor de que se esclarezcan los delitos”.

Testimonios

María Jesús Pavón tuvo una niña en el hospital militar de San Carlos, de San Fernando. “La tuve en una zona aislada, al nacer la matrona dijo ‘qué pena, qué pena’, y se la llevó. Yo no la vi ni mi marido. En el cementerio no está y no consta en el registro, es como si no hubiera nacido”. María Jesús comenta que su matrona, María, “ya habrá muerto por la edad”, pero “había una chica de mi edad que se llamaba María, una auxiliar que estuvo con la matrona, y la estoy buscando por si sabe algo, para salir de dudas, porque si no está ni en el cementerio ni está registrada en ningún lado, en algún sitio tiene que estar. Ahora tiene que tener 33 años”.

Dolores Ruiz, una de las afectadas a las que el juzgado ha archivado su denuncia, relata que dio a luz a un varón en 1970 en la antigua residencia sanitaria Fernando Zamacola, de Cádiz. “Lo vi. recién nacido, se lo llevaron para el nido y ya no lo vi más, porque siempre nos ponían pegas. A los dos días me dijeron que había muerto. Ni a mí ni a mi marido nos quisieron enseñar su cadáver".

Un llamamiento a su gemela en el mismo día de su cumpleaños

Ayer era el cumpleaños de María del Carmen Mateos. Cumplía 27 años. Pero, lejos de celebrarlo, decidió acudir desde Conil junto a su madre a la manifestación de Jerez para sumarse a la protesta por el archivo de denuncias sobre casos de bebés robados.
El caso de su familia le afecta muy directamente, ya que se trata de su hermana gemela, aunque la adversidad cuenta en esta ocasión con un aliado especial: el de la similitud física. Por eso ayer mismo, desde la Plataforma se insistía a la prensa que la fotografiaran y grabaran y divulgaran su imagen ampliamente, con la esperanza de que alguien pueda identificar su rostro con el de su hermana, caso de que fuese robada en el momento de su nacimiento, como sospechan, y no dada por fallecida.

Su madre reconocía ayer que sentía “una impotencia muy grande. No podemos decir lo que sentimos -“que les tenía que haber pasado a ellos”, apunta otra afectada por detrás-, y el que lo pase sabe a que me refiero”. Su mirada se dirige entonces a su hija, que la acompaña portando una pancarta: “A ella es a la que voy buscando, a su gemela”. Mari Carmen no puede reprimir las lágrimas: “Hoy tenía que haber felicitado a mi hermana, pero no he podido por culpa de un médico y de gente mala. Ojala pueda darle un día un beso y recuperar todo lo que nos hemos perdido”.