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martes, 17 de febrero de 2009

El dolor de la guerra


Las historias contadas por las mujeres que sufrieron la represión física y moral durante la Guerra Civil y el franquismo ocupan cada vez más espacio en las librerías

El dolor de la guerra. - Getty PAULA CORROTO
(Publicado en Diario Público)

Desde hace una década, la industria editorial no ha podido resistirse a rescatar y novelar testimonios de la represión durante la Guerra Civil y el franquismo. Poco a poco, además, la voz de las mujeres cobra más presencia. La escritora ya fallecida Dulce Chacón fue una de las primeras en tratar el tema con La voz dormida (1998), novela que recogía con una sugerente y estilizada prosa las voces reales de aquellas que sufrieron la cárcel franquista. Desde entonces, han sido muchos (sobre todo, muchas) los que no se han resistido a indagar en estas historias de miedo, venganza e incluso épica. Y de enfrentarse a la pregunta ¿cómo contar la Guerra Civil a partir de testimonios?
"Tener una buena historia no te garantiza nada. Al final, uno depende de uno mismo y de su talento. Y no se puede olvidar que los testimonios mienten como bellacos".
Hay que cuidarse de las historias reales, porque no todo es verdad
Esta es la premisa que manejó el escritor Jesús Ferrero (Zamora, 1952) para su libro Las trece rosas (2003), la novela que puso al descubierto el asesinato de 13 menores inocentes poco después de finalizar la Guerra Civil.
Aquello era una joya, pero tenía ante sí una tarea más complicada: trasladar el dolor de la muerte injusta al papel impreso para convertirlo en una narración que fuera más allá de la fría prosa de la tesis académica o de la profusión de datos del reportaje periodístico.
La profesora de Literatura en el Instituto Velázquez de Sevilla, Pura Sánchez (Benalúa, Granada), publica ahora, Individuas de dudosa moral. 1936-1958 (editorial Crítica), un ensayo poco típico donde se entretejen historias reales de mujeres que sufrieron la represión franquista y que tiene el don de leerse como una amena novela.
Aunque duela, el escritor debe entrar en el alma de los personajes
En su investigación, realizada en los archivos del Tribunal Militar de Sevilla, encontró innumerables historias, sentencias y números. Sin embargo, según cuenta desde su casa sevillana, a pesar de manejar 90.000 fichas casi inteligibles, su punto de partida estaba bien definido: "Lo que me interesaba era poner de relieve que la represión que habían sufrido ellas era muy distinta a la de ellos, porque a ellas se les atacó desde el punto de vista de la moral". También sabía otra cosa: "El relato lo tenía que hacer mío desde el principio". El ensayo no podía ser así una sucesión de testimonios.

Personajes al desnudo

Uno de los factores más importantes cuando un escritor maneja información tan sensible es conocer a fondo el interior de los personajes para volver a reconstruirlos. Jesús Ferrero pone un ejemplo: "Cuando yo me planté ante las 13 rosas, descubrí que una de ellas, Carmen, tenía una enfermedad cardiaca, por lo que, al tener esa espada de Damocles constante, su experiencia en la cárcel debía ser narrada de forma distinta a la de las otras chicas". Hay que ponerse en la piel. Aunque al escritor le duela.

Un problema es la comunicación; muchas mujeres fueron anuladas

La periodista y escritora Llum Quiñonero (Alicante, 1954), que se deslizó entre historias de mujeres alicantinas de aquellos años de conflicto civil Nosotras que perdimos la paz (Foca, 2005); también se hizo un documental, Mujeres del 36, manifiesta que fue al intentar comprender a los personajes reales donde halló unas de las mayores dificultades.
La comunicación no fue sencilla porque se dio cuenta de que todas aquellas personas habían vivido en un mundo donde su propia historia les había sido negada. Romper esa barrera, "establecer una confianza plena y contarlo de una manera respetuosa fue bastante complicado", explica.
El punto de vista cambia cuando la represión se ha sufrido en las propias carnes. Juana Salabert fue una niña exiliada. Su padre, el periodista Miguel Salabert, tuvo que huir a París tras la Guerra, y allí fue donde ella nació y creció "viendo las grandes diferencias que existían entre la derecha francesa y la España franquista".
"Es necesario resaltar el coraje de las que sufrieron", dice Pura Sánchez
A pesar de entrar en el terreno de la anécdota, la escritora nunca olvidará "la vulgaridad masculina que se veía en las calles españolas" cada vez que regresaba a España para visitar a su familia.
El horror de nacer lejos de su país o de, simplemente, ser hija de represaliados le llevó a escribir Hijas de la ira. Vidas rotas por la Guerra Civil (Seix Barral, 2005), donde se encuentra su propia historia.
Para Salabert, que también ha publicado otras obras totalmente de ficción ambientadas en la Guerra como La noche ciega, era la forma de dignificar a aquellas niñas y adolescentes que habían sufrido tanto el conflicto como la primera época de la dictadura. "Algo que sí había vivido yo", comenta.
El morbo puede estar presente en muchos relatos y hay que evitarlo
Una de las características en todos estos libros es la admiración hacia sus protagonistas. Pura Sánchez, la autora de Individuas de dudosa moral, sostiene que no pudo impedir "resaltar el coraje de estas mujeres y la lucha contra toda desesperación".
Leyó sobre muchas y habló con otras como María González, que ahora tiene 84 años, y cuando comprobó que seguía teniendo una firmeza y una coherencia impresionante, sintió que tenía que incidir en ello. "Además, es una heroicidad muy poco reconocida porque parece que la épica que vale es la del hombre, que consiste en perder la vida en el intento". Llum Quiñonero insiste en que los testimonios de las mujeres que vivieron la guerra "son los de heroínas". Por eso, no se trata de inventar nada, sino de dejarlas que hablen. "Ese es su papel", dice.
Jugar con la ficción y apartarse de los hechos es otra posibilidad para tratar el material de los testimonios. Eso es lo que hizo Jesús Ferrero, quien se embarcó en el género de la novela en vez de en el del ensayo, lo que le proporcionó, además, una nueva herramienta de trabajo: la deducción. Y con buenos resultados: "Debo decir que ninguno de los familiares de las 13 rosas se ha quejado nunca de mi novela", afirma.

Si se habla de las mujeres, también hay que hacerlo de las falangistas

La melodía narrativa
Cuando se trabaja con la vida, el tono de la narración es muy importante. Mucho más cuando se trata de testimonios trufados de sangre y humillaciones el relato de las mujeres rapadas es constante.
Según apuntan los escritores consultados, hay que atenerse a la rigurosidad, ya que el gran error es caer en el melodrama, en el sentimentalismo o incluso en el morbo. Este último fue precisamente uno de los peligros con los que se encontró Carmen Domingo (Barcelona, 1970) en su libro Mi hija Hildegart (Destino, 2008), que recrea el famoso asesinato de Hildegart Rodríguez, de 18 años, a manos de su madre, en 1933. Un suceso plagado además de cuestiones políticas.
Para huir del sensacionalismo, se centró en las informaciones aparecidas en el periódico La Tierra e intentó remarcar el ambiente político y cultural de entonces.

El peligro ideológico

La ideología es otro de los dilemas de aquellos escritores que trabajan con testimonios. La memoria siempre es selectiva. Llum Quiñonero sostiene que precisamente por esta razón nunca quiso dejarse llevar por el relato político, "sino por lo humano y personal. Por eso, las vivencias que recogí eran muy diferentes".
Carmen Domingo también siente que debe existir una distancia y una cierta autocrítica cuando se trata de narrar hechos reales. De hecho, en su libro Coser y cantar (Lumen, 2007), que narra la situación de las mujeres desde el fin de la Guerra hasta 1961, se centra en las mujeres falangistas y ella señala que tiene muy poco que ver con ellas "porque también formaron parte de la historia. No se puede hablar de mujeres sin nombrarlas a ellas".
De ahí que lance una piedra a las editoriales: "Después de innumerables libros sobre Manuel Azaña, ¿para cuándo una buena biografía de Pilar Primo de Rivera?". Una biografía quizá no, pero sí hay una entrevista de Prometeo Moya con ella: Ultimas conversaciones con Pilar Prim o de Rivera (Caballo de Troya).
La profesora Pura Sánchez, autora de Individuas de dudosa moral, reconoce que es difícil soslayar la propia ideología cuando se trabaja con temas históricos, pero hay que intentarlo. Aunque a uno mismo le moleste. " Yo no puedo dejar de contar, por ejemplo, que todos los republicanos consideraban el tema de la igualdad", argumenta Sánchez.
Todavía quedan muchos testimonios por contar. Apenas se sabe nada de cómo eran las relaciones en el frente. El problema son las fuentes. No van a estar ahí para siempre.

viernes, 6 de febrero de 2009

AMERE propone que el Monumento del Bicentenario se ubique en la plaza del Ayuntamiento


Amere propone que el Monumento del Bicentenario se ubique en el centro de la plaza del Ayuntamiento, ante la Casa Consistorial, en el lugar que actualmente ocupa el monumento al general golpista y genocida Varela, estatua ecuestre erigida -según consta en las Actas Pro Monumento a Varela- como agradecimiento por su participación en el ‘glorioso’ Movimiento Nacional y por su protagonismo en ‘liberar’ a la provincia de las hordas marxistas. La asociación sostiene su propuesta basándose en razones históricas, urbanísticas y legales.

El Presidente de AMERE, Carlos Haut, aduce que hay varias razones que avalan su petición. Para empezar, se retomaría un proyecto municipal de principios del siglo XX, consistente en la erección de un monolito conmemorativo de las sesiones constituyentes celebradas en La Isla en 1810. “De hecho -señalan desde AMERE- se llegó a colocar incluso la primera piedra del monumento en cuestión, según consta en el Archivo Histórico de nuestra ciudad”.

De otra parte, desde el punto de vista urbanístico, el monolito realzará la puesta en valor del edificio consistorial y su entorno: “la sustitución del monumento al golpista y genocida Varela por el monolito permitiría volver a disfrutar de la belleza del Ayuntamiento, como podía hacerse antes de que erigiera la estatua ecuestre”, explican desde la asociación memorialista.

Por último, AMERE considera que las próximas obras de remodelación de la plaza del Ayuntamiento son la ocasión propicia para remover el monumento al golpista y genocida Varela y cumplir así con lo que establece la Ley de Memoria Histórica.
“Lo lógico sería exponer la supuestamente artística estatua de Varela en una sala del Museo Histórico local o almacenarla en alguna dependencia municipal”.

AMERE recuerda que hace ya tres meses que el Ayuntamiento de San Fernando decidió aplicar “a su manera” la ley de Memoria Histórica y anunció que ya había dado órdenes a Vías y Obras para la retirada de las placas y símbolos de la dictadura y los frisos de la estatua del golpista Varela. Pero hasta ahora no se ha hecho nada al respecto.

domingo, 1 de febrero de 2009

Por la memoria de las víctimas


Ni la Ley de la Memoria Histórica ni los más de 30 años de democracia han servido para poder recuperar la historia de las cientos de miles de personas que combatieron por la República...

www.kaosenlared.net/noticia/por-la-memoria-de-las-victimas

Hace poco más de un año entró en vigor la llamada Ley de la Memoria Histórica. Elaborada pese a la oposición de multitud de organizaciones de víctimas del franquismo y de recuperación de la memoria histórica, así como de organizaciones políticas, ha demostrado ser muy limitada e incapaz de recuperar la misma memoria histórica.

Además, hace un par de meses que volvió a evidenciarse que Franco es intocable, cuando Garzón puso fin al auto con el que había vuelto a las portadas de los diarios. Ni la Ley de la Memoria Histórica ni los más de 30 años de democracia han servido para poder recuperar la historia de las cientos de miles de personas que combatieron por la República y contra el franquismo. 30 años que, se ha confirmado con el pasar del tiempo, han sido de continuismo franquista, y en los que han mostrado una nula voluntad cuantos gobiernos han habido de recuperar la memoria histórica.

Pese a los intentos desde el poder por desestructurar el creciente movimiento memorialista y republicano otra vez ha sido evidente que la legislación tiene un carácter de clase: la Ley de Memoria Histórica era la ley que podía admitir el poder, y no la que exigen las miles de víctimas comunistas, socialistas, independentistas y anarquistas que están enterradas en fosas comunes. Fue una ley para evitar enfrentar el franquismo. Fue una ley para la prensa y para engatusar a la juventud: no fue una ley para recuperar la memoria.

Garzón fue un poco más allá, porque tuvo un carácter práctico y señaló y ordenó comenzar trabajos en fosas concretas, así como hacer un listado con todas las víctimas del franquismo. No hizo mucho más. Dejo la responsabilidad en los juzgados territoriales, que es donde estaban antes de que él decidiese hacerse cargo.
Frente a estos hechos, desde los Colectivos de Jóvenes Comunistas llamamos a la juventud a que luche por recuperar la memoria, porque la recuperará la juventud comprometida o no se recuperará.

La Historia la hacen los pueblos, y nosotros y nosotras hemos de comenzar por conocer nuestro propio pasado y hacerlo público: hemos de denunciar los crímenes de guerra que se cometieron hasta el 1 de abril de 1939, y los crímenes contra la humanidad que se cometieron desde entonces hasta el 27 de diciembre de 1978.

Contra el olvido y la impunidad
Por la memoria de los pueblos
Por la memoria de las víctimas

Comisión de República de los Colectivos de Jóvenes Comunistas

martes, 27 de enero de 2009

“Individuas de dudosa moral. La represión de las mujeres en Andalucía (1936-1958)”



De Pura Sánchez

En los años de la guerra civil y del franquismo las mujeres andaluzas sufrieron la dureza de la represión de un modo peculiar, no sólo como consecuencia de los abusos a que eran sometidas -Queipo de Llano ya había avisado que «dar patadas y berrear» no las iba a salvar de la violación- sino porque se las quería castigar por haber pretendido emanciparse de la función subordinada a que las condenaba su condición; algo que resultaba aun más grave cuando se trataba de mujeres del pueblo, de individuas de dudosa moral. Pura Sánchez ha reconstruido este clima de acoso y estas prácticas represivas a través de los expedientes de los tribunales militares, completados con otros documentos y con testimonios vividos.
De su trabajo surge una multitud de historias individuales de humillación y sufrimiento, a la vez que el panorama de una sociedad en que las mujeres habías de acomodarse a la subordinación y la dependencia.

Pura Sánchez Sánchez (Benalúa, Granada) es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, y actualmente profesora en el IES Velázquez de Sevilla.

miércoles, 21 de enero de 2009

CAMPAÑA PARA MODIFICAR LA LEY DE REGISTROS CIVILES




CAMPAÑA PUBLICA PARA MODIFICAR LA LEY DE REGISTROS CIVILES.



Con el título de ¡¡TODAS LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO A LOS REGISTROS CIVILES!!, las entidades; Grupo de Trabajo “Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía” de CGT.A (RMHSA), la Asociación para la Recuperación de la memoria Histórica de Extremadura (ARMH-EX), la Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia (AMHyJA), la Asociación para la Recuperación de la memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (ARMEHISA) y Dignidad y Memoria de Marchena (DIME).

Constará de un Manifiesto donde se solicitará el apoyo de entidades, organizaciones y personas, para continuar pidiendo entrevistas a diputados y senadores provinciales para explicarles los motivos de esta propuesta y animarles a que presenten en las Cortes las modificaciones siguientes:

1º Facultar a los Ayuntamientos para inscribir en el Registro Civil a todos aquellos vecinos censados en la población, en los momentos de su muerte, y que no tengan familiares que pudieran hacerlo, así como a aquellos funcionarios, empleados o cargos políticos de la Corporación Municipal.

2º Facilitar a las familias la inscripción en los Registros Civiles de las víctimas del franquismo, previa la presentación de documentación oficial (Sentencias Consejos de Guerra, fichas carcelarias, etc.), disponiendo para ello de asesoramiento jurídico gratuito.

3º Agilizar la inscripción “de oficio” por parte de los Juzgados pertinentes cuando exista, y tengan conocimiento, de documentación oficial de la época que así lo demuestre.

El Manifiesto expone que la situación actual a la que se tiene que enfrentar las familias que ahora –treinta y tres años, un mes y 34 días después de la muerte del dictador- intentan inscribir a un/a fusilado en el Registro Civil.

MANIFIESTO:
¡¡Tráigame dos testigos presenciales!! Con esta frase suele contestar un alto porcentaje de juzgados a las solicitudes de inscripción de víctimas (desaparecidos y fusilados) del franquismo por parte de los únicos que legalmente pueden hacerlo, los familiares. Ello provoca múltiples viajes al lugar de nacimiento o vecindad de la víctima, los recursos a la negativa de inscripción, los interminables plazos en las respuestas, etc., y en definitiva la demora en solucionar un viejo problema (“los de la guerra”) no resuelto pese a la restitución democrática con todos sus derechos y valores. ¿Por qué se produce esta kafkiana situación? Está constatado que a los pocos días del golpe de estado se dictaron órdenes precisas para que no se inscribieran en los Registros Civiles a los fusilados con la clara intención de dejar el menor rastro posible del genocidio que estaban cometiendo. En noviembre de 1936, coincidiendo con el declive de la represión realizada al amparo del “bando de guerra”, se publicó un Decreto por el que, como simples desaparecidos a consecuencia de la guerra, miles de personas pudieron "legalizar" la muerte de sus familiares desde finales de 1936 hasta la desaparición de la dictadura. En el mejor de los casos, aceptando “falsear” la causa de la muerte, a cambio de recibir una pensión de viudedad o evitar realizar “la mili” sus hijos mayores, siendo frecuente las siguientes: "En choque con fuerza armada", "A consecuencia del bando de guerra" o simplemente "A consecuencia del Glorioso Movimiento Nacional". No fue hasta 1978 cuando el Gobierno de la UCD aprobó una Ley de Pensiones de Guerra -por supuesto sin mencionar en ningún momento las razones de tal hecho, que no eran otras que el abandono absoluto en que el franquismo dejó a sus víctimas-, para lo cual había que demostrar la desaparición del familiar por el que se quería cobrar la pensión. O sea que la prueba recaía sobre la familia de la víctima y no sobre el Estado responsable de aquellos hechos, que era realmente quien contaba con la información. Esto tuvo, al menos, la consecuencia positiva de poner al descubierto la lamentable situación existente, ya que al recaer la tramitación de los expedientes sobre los ayuntamientos estos se vieron en la obligación de reunir los documentos exigidos, que no eran otros que los que pedía el engorroso decreto de 1936 antes mencionado. O sea, que el decreto franquista, hecho por necesidades burocráticas y para evitar una avalancha de inscripciones, seguía vigente. Fue entonces, y con este motivo, cuando se vieron las dificultades que seguía acarreando el empeño: muchas personas no lograron localizar el acta de defunción exigido para el cobro de la pensión, en unos casos porque no existía y en otros porque no había modo de encontrarlo, ya que podía haber sido realizado en algún momento indeterminado de los años 40, 50... Así pues estas personas, entre otros requisitos, fueron obligadas a inscribir a sus deudos a través de un “expediente de inscripción fuera de plazo o diferido”, para el cual les fue exigida la declaración de dos personas que dieran fe del hecho. Y esto, que podría haberse encomendado perfectamente a los Ayuntamientos o incluso a la Guardia Civil y a la Policía, se convirtió en un quebradero de cabeza para los familiares por dos razones: por la dificultad objetiva, dada su naturaleza, de localizar a dichas personas a más de cuatro décadas de los hechos (pensemos lo que debió suponer en los años cuarenta) y porque puso en manos de los responsables de los Juzgados de 1ª Instancia un instrumento fácil para rechazar, congelar o invalidar los expedientes. Así, al daño causado en su momento, se añadió la humillación de unos procedimientos legales ideados para que las personas asesinadas no pudiesen adquirir ni siquiera la condición de víctimas. Todo quedó pues en manos de un personal judicial que, en general y salvo excepciones, era muy poco o nada consciente del delicado material humano que allí se estaba manejando. Ahora se trata de poner fin a esta lamentable situación. El uso del Registro Civil, como fuente documental, es esencial en cualquier proceso de investigación de la represión, para así poder cuantificarla, pero también para poder ponerles nombre a las víctimas. El proceso de Recuperación de la Memoria Histórica impulsada por la sociedad civil ya ha puesto de relieve la falsedad de los datos que han sustentado la interesada equiparación de víctimas de la guerra (“muertos y barbaridades hubo en los dos bandos”). Pero todavía, setenta y dos años después de la masacre y treinta de las primeras elecciones democráticas, ningún Gobierno ha favorecido la modificación de la Ley que regula la inscripción en dichos Registros Civiles, pese a que todos los Grupos Parlamentarios conocen esta situación por diferentes iniciativas impulsadas por las asociaciones memorialistas.

Podeis enviad firma de adhesión, indicando: Nombre y apellidos; Profesión; DNI;dirección;Fecha y lugar a dimemarchena@yahoo.es

sábado, 17 de enero de 2009

El Foro por la Memoria de Córdoba pide más papel del Estado


El Foro por la Memoria ha iniciado una campaña de recogida de firmas ante los recientes acontecimientos en torno a la recuperación de la memoria histórica y el desarrollo de la Ley.

El 27 de junio el juez Baltasar Garzón abrió la vía judicial a nivel nacional para la identificación, exhumación y reparación de las víctimas del franquismo que aún siguen oficialmente desaparecidas. Tras el recurso de la fiscalía del Estado, el propio Garzón se declaró incompetente, devolviendo a los juzgados territoriales las competencias legales para resolver las demandas de familiares o asociaciones.
Este contradictorio proceso judicial ha reavivado el debate social sobre la memoria de la guerra y la dictadura.
Por todo esto el Foro por la Memoria de Córdoba ha elaborado un manifiesto acompañado de recogida de firmas para denunciar, entre otras cosas, que “la vía judicial no puede sustituir la responsabilidad del Estado como garante de los derechos humanos fundamentales”, ya que este debate, según el Foro, ha generado cierto grado de desorientación en la opinión pública.
El Foro cree que el papel del Estado debe ser principal en este tema y para ello exige también la creación de una Fiscalía para la Memoria Histórica que coordine y dirija en nombre del Estado en todo el territorio español la búsqueda de desaparecidos.
“Las asociaciones y los Foros por la Memoria Histórica no pueden ni deben sustituir el papel público del Estado en este complejo proceso”, dice en su comunicado el Foro, al igual que “la recuperación material y la rehabilitación moral y legal de las víctimas del franquismo no puede trasladarse a la iniciativa privada de las familias, ni quedar en mano de los jueces territoriales.”
Exigen que se conozcan los hechos de la Guerra Civil y la posterior represión franquista, así como condena el "genocidio" aplicado de una parte hacia otra en la dictadura, por lo que la democracia "no puede seguir tolerando la existencia de miles de víctimas de la dictadura enterradas en fosas sin nombre.”

Manifiesto

1. La vía judicial no puede sustituir la responsabilidad del Estado como garante de los derechos humanos fundamentales, en este caso, el derecho de los desaparecidos a ser identificados, entregados a sus familiares y reconocidos públicamente con toda la dignidad que se merecen. Una democracia que merezca tal nombre no puede seguir tolerando la existencia de miles de víctimas de la dictadura enterradas en fosas sin nombre. 2. Urge por tanto la creación de una Fiscalía para la Memoria Histórica que coordine y dirija en nombre del Estado en todo el territorio español la búsqueda de desaparecidos, con todas las garantías jurídicas y técnicas que sean necesarias. La recuperación material y la rehabilitación moral y legal de las víctimas del franquismo no puede trasladarse a la iniciativa privada de las familias, ni quedar en mano de los jueces territoriales. Por el contrario se trata de un deber público, que afecta a la misma esencia del régimen democrático y en consecuencia debe ser asumida por el poder político. 3. Las heridas que la dictadura infringió al pueblo español seguirán abiertas hasta que el régimen constitucional del 78 no asuma este reto histórico, que por otra parte resulta indispensable para el propio enraizamiento del sistema democrático. Para perdonar y olvidar hay que conocer primero lo que ocurrió durante y sobre todo después de la guerra civil. Sólo con el desvelamiento pleno de la violencia sobre la que asentó la dictadura franquista –otorgándole el carácter de genocidio que realmente tuvo- podrá cerrase esta trágica página de la reciente historia de España. 4. Las asociaciones y los Foros por la Memoria Histórica no pueden ni deben sustituir el papel público del Estado en este complejo proceso, pero sí impulsarlo y apoyarlo como parte de una potente red social que facilite a familiares e interesados el acceso a registros y fuentes documentales, el cumplimiento de trámites administrativos, asesoramiento técnico y jurídico, etc. Para ello exigimos ala administración central y autonómica la adecuada dotación presupuestaria así como el apoyo político y de carácter profesional que se requiera.

Adhesión al manifiesto del Foro por la Memoria de Córdoba

El Foro por la Memoria de Córdoba invita a la ciudadanía a adherirse al presente manifiesto a través del e-mail enviando nombre, apellidos y DNI a la dirección: foromemoriacordoba@hotmail.com

jueves, 8 de enero de 2009

Carta abierta a todas las asociaciones memorialistas, de víctimas del franquismo, y de derechos humanos


Estimados/as compañeros/as:

En nuestra última asamblea tomamos la resolución de iniciar movilizaciones para reivindicar Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del franquismo, así como enviar una carta a todos los colectivos y personas, no sólo vinculados al movimiento por la memoria, sino también a todos aquellos y aquellas personas, colectivos, asociaciones, movimientos, sindicatos, partidos y entidades que quieran sumarse a esta lucha por la Justicia.

Os adjuntamos la carta que deseamos leáis con atención. Asimismo, os agradeceríamos que la hicierais circular.

Esperamos vuestras opiniones y propuestas.

Un fraternal saludo
Federación Estatal de Foros por la Memoria

Estimados compañeros/as y amigos/as Los días 6, 7 y 8 de diciembre, nuestra Federación ha celebrado una Asamblea de Foros por la Memoria en Leganés (Madrid). Entre los acuerdos está el de realizar concentraciones frente a los máximos órganos judiciales de cada ámbito allá donde sea posible, el próximo día 1 de Febrero (domingo). Entendemos que después de la inhibición del juez Garzón, así como los Autos de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo, es el momento de salir a la calle para hacer evidente nuestra presencia y nuestras reivindicaciones como organizaciones de memoria histórica, de derechos humanos y de víctimas del franquismo. Los acontecimientos que se han venido desarrollando desde el verano han culminado con la constatación de la absoluta indefensión de las víctimas del franquismo, y de que la problemática de las víctimas republicanas de la guerra civil y de la dictadura sigue siendo tratada como una excepción inexplicable, al margen de los derechos humanos y del derecho penal internacional. No podemos abandonarnos al desánimo, al conformismo y a la resignación. Si hoy echamos una mirada al pasado más cercano (unos pocos años) constatamos el inmenso avance de nuestras posiciones, plasmado en presencia mediática, en resoluciones judiciales, en avances legislativos, en declaraciones públicas desde los más diferentes ámbitos nacionales e internacionales. Gracias a una labor titánica del movimiento social por la recuperación de la memoria, con el apoyo comprometido de personalidades del mundo de la cultura y profesionales de diversas disciplinas, hemos conseguido (mérito de todas y todos) poner el tema de los derechos y de la recuperación de la memoria de las víctimas republicanas y de la dictadura, en el centro del debate social, político, periodístico y jurídico. Y sin embargo no podemos negar que la respuesta final recibida, tanto desde el plano político como del judicial no es, hoy por hoy, más que otro intento de poner límites a nuestro derecho a la justicia. En este momento es fundamental (quizás más que nunca) salir a la luz pública para hacer patente nuestro desacuerdo con el actual estado de cosas, y demostrar que todo lo que hemos podido conseguir en estos años no sólo no es suficiente sino que no es tan siquiera el mínimo aceptable, porque el derecho a la justicia, a la verdad y a la reparación de las víctimas del franquismo y de toda la sociedad, es irrenunciable. Os proponemos que el día 1 de febrero nos concentremos ante los máximos órganos judiciales de cada ámbito donde sea posible (la sede del Tribunal Supremo en Madrid, los Tribunales Superiores de las CC.AA., las Audiencias Provinciales…), con las fotos de nuestros familiares y de otras víctimas del franquismo, bajo el único lema “Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del franquismo”. Asimismo podrían redactarse y hacerse públicos comunicados y manifiestos consensuados, para ser leídos por compañeros/as del mundo de la cultura. Proponemos la fecha del 1º de febrero para partir de algo concreto, pero entendemos que las organizaciones realmente presentes en cada ámbito tienen la opción de definir las formas de la movilización, y si éstas pueden ampliarse o prolongarse en el tiempo. Creemos que todos podemos y tenemos que poner de nuestra parte para que la movilización sea lo más unitaria posible, huyendo de protagonismos inútiles y haciendo gala de la misma generosidad, solidaridad y espíritu unitario del que nos reclamamos herederos y herederas. Asimismo, nos sumaremos a cuantas iniciativas y movilizaciones reivindicativas en esta misma línea, que sean propuestas. A la espera de vuestras opiniones e iniciativas se despide, con un fuerte abrazo solidario,
José María Pedreño
Presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria

sábado, 27 de diciembre de 2008

Jerarquía católica y Memoria Histórica. ¿Por quién doblan las campanas?.


José Antonio Martín Pallín ( Magistrado emérito del Tribunal Supremo)
Publicado en: (El Periódico, 22-12-2008)

Monseñor Cañizares, príncipe de la Iglesia y alto cargo Vaticano, nunca ha tenido dudas: Las campanas doblaron y seguirán doblando solo por los vencedores

La Iglesia jerárquica siempre tuvo la habilidad de ajustarse a los intereses dominantes. Ha demostrado, a lo largo de los siglos, una cierta alergia a la democracia y ha sabido convivir, sin mala conciencia, con las más siniestras dictaduras.

Desde sus orígenes se puso en pie de guerra contra la Segunda República. Cuando los militares golpistas se rebelaron contra el orden constitucional no dudaron en ponerse fervorosamente a su lado cubriéndolos con el manto de la Cruzada. Su alineamiento coincidió en el tiempo con unos movimientos obreros mayoritariamente agrarios e incipientemente industriales atraídos por doctrinas en boga que predicaban la revolución proletaria y abominaban de la democracia liberal a la que identificaban con las insoportables desigualdades que les tocaba vivir a diario. El levantamiento militar esta vez no era para restaurar una dinastía monárquica, su objetivo era instaurar un régimen totalitario a imagen y semejanza del nazismo y el fascismo.

Los militares golpistas diseñaron una política de exterminio cuyas directrices las plasmaron por escrito sin rubor en numerosos documentos. La caravana de la muerte que tan certera y trágicamente relata Francisco Espinosa en su libro del mismo titulo es el modelo que después se implantaría en toda España, prolongándose mucho mas allá de la victoria militar.


El ejército sublevado era recibido en los pueblos ocupados con redobles jubilosos de campanas volteadas por el cura de la localidad. Los moros mercenarios se sentirían desconcertados ante el entusiasmo de los que tras ocho siglos de reconquista los recluyeron en la zona de Marruecos donde siguieron sufriendo el dominio español. Los atrapados, con el temor marcado en el rostro, fueron entregados para su ejecución sin formación de causa. Se los llevaron a las tapias del cementerio. En la plaza del pueblo se escuchaban las descargas de los fusiles y el silencio de las campanas.


Algunos curas tocaron jubilosos las campanas al sentirse seguros de su suerte, otros también pudieron tañerlas porque su cercanía a los vecinos y la preocupación por sus problemas les había salvaguardado de reacciones airadas. Unos pocos conscientes de su posición privilegiada evitaron que muchos fuesen fusilados. Mientras la muerte y la desolación arrasaban nuestro país las campanas seguían sin doblar por todos los muertos. El día de la victoria todos los campanarios lanzaron sus espadañas al viento. Los vencedores añadieron la muerte cruel, selectiva e inmisericorde a los que habían sobrevivido. Los que no fueron ejecutados, después de parodias judiciales, les esperaba el campo de concentración o el exilio.
Las matanzas no cesaron pero las campanas seguían sin doblar. El general vencedor era recibido por la Iglesia con las campanas al vuelo, los brazos en alto y los palios serviles, pero las campanas seguían sin doblar por los vencidos. El ritual de la misa incluía plegarias por su salud y eterna vida. Los púlpitos resonaban en alabanzas al salvador de la verdadera y única España.


Más tarde de lo deseable llegó la Constitución. Los valores democráticos, por los que muchos de los vencidos habían luchado, comenzaron a implantarse no sin reticencias o cautelas. Las homilías del cardenal Tarancón no sirvieron para que la Iglesia, que se había volcado en favor de los vencedores, iniciase un periodo de reflexión. Perdido parte del poder terrenal decidieron utilizar el fantasma de la excomunión contra los políticos que sacaron adelante el divorcio o la recortada ley de la interrupción voluntaria del embarazo. Inasequibles al desaliento se han alzado contra la educación para la ciudadanía oponiéndose a que los jóvenes conozcan la historia de la conquista de los derechos humanos y lo que significa su implantación para la convivencia pacífica y democrática.

El Cardenal Cañizares, desde hace tiempo, mantiene que no es necesario ningún milagro para beatificar a los que murieron, según su peculiar visión, por odio a la religión. Ignora el ilustre prelado que nunca la guerra civil fue una guerra de religiones. Ignora también, ignora tantas cosas, que los vencedores fusilaron a sacerdotes vascos. ¿Fue también por odio a la religión, monseñor?. Lo último y lo que queda por llegar lo sabemos o nos lo imaginamos. Monseñor Martínez Camino ha justificado la beatificación tardía no como una obligación incumplida. Curiosa obligación que tanto ha podido demorarse desaprovechando la oportunidad de que el fasto de los vencedores hubiera contribuido a la magnificencia oficial del la ceremonia.

No creo que el problema de la Iglesia oficial del presente sea el anticlericalismo o la "cristofobia". Tiene raíces mas profundas. Han perdido el contacto con la realidad y son incapaces de aceptar la pérdida de sus privilegios y la imposición coactiva de sus dogmas.

Pueden leer el prólogo de la novela de Ernest Hemingway ¿Por quién doblan las campanas?: "La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y, por consiguiente nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti". Un esperanzador mensaje de quien puso fin a su vida sin importarle los anatemas.

viernes, 26 de diciembre de 2008

El bilaureado general


En la ciudad de San Fernando todavía queda la efigie ecuestre del general José Enrique Varela sin tener noticias sobre el momento en el que se va a proceder a su retirada

Fernando Santiago (El País, Diciembre-2008)

La retirada de la estatua de Franco en Santander y el anuncio de que se va a proceder de igual manera en Melilla va a permitir que las calles españolas queden libres de recuerdos al general golpista. Estos residuos que reconocen al bando vencedor de la Guerra Civil se eliminan de manera progresiva en medio de grandes resistencias pese a lo que prescribe la ley.
En la ciudad de San Fernando todavía queda la efigie ecuestre del general José Enrique Varela sin tener noticias sobre el momento en el que se va a proceder a su retirada. Más aún, el Ayuntamiento, gobernado por una coalición PA-PP, da largas sobre el momento y la manera en la que se cumplirá la ley para retirar el monumento que conmemora la vida de este general golpista, dos veces condecorado por la Laureada de San Fernando por su participación en la guerra de Marruecos. Varela nació en San Fernando y pasó de soldado a general por méritos en el combate así como por su participación en la masacre de marroquíes y en la Guerra Civil española. Además de otras condecoraciones consiguió el Gran Collar de la Orden Imperial del Yugo y las Flechas, distinción que compartió con Hitler y Mussolini.

Participó en la sanjurjada y el 18 de julio se puso a la cabeza del levantamiento golpista en la provincia de Cádiz, donde se cometieron todo tipo de atrocidades contra las autoridades leales al Gobierno y contra ciudadanos por su mera simpatía con la causa de la República, cuya memoria se rescata a duras penas. Algunos de los restos de los dirigentes republicanos de Cádiz todavía no se han encontrado. A pesar de todo hay resistencias a cumplir la ley y retirar la estatua mientras San Fernando no le ha dedicado ni un pequeño recuerdo a otro ilustre hijo suyo, el capitán republicano Fermín Galán.

Varela fue un general carlista que participó en todos los movimientos contra el Gobierno de la República y que fue nombrado por Franco ministro del Ejército. Dimitió por el atentado perpetrado por los falangistas contra una reunión requeté frente a la basílica de Begoña. Fue nombrado Alto Comisario de España en Marruecos con sede en Tetuán. Esta parte de su biografía todavía está por explicar. Las autoridades franquistas de Cádiz, en su espíritu servil, le regalaron un impresionante chalet con amplio jardín en la Avenida pagado con el dinero que se le descontó de manera obligatoria a los funcionarios municipales y a los trabajadores de astilleros. Esta mansión, que apenas disfrutó el titular, pasó a sus herederos, que gozan aún de una imponente residencia en la ciudad fruto de un arbitrario e injusto impuesto. Con la llegada de la democracia el gobierno municipal socialista quiso que el jardín del chalet pasara a ser de uso público para lo que no le quedó otro remedio que llegar a un acuerdo en virtud del cual se recalificó para vivienda libre el patio trasero de la finca.

Fruto del mismo convenio la familia Varela se comprometía a devolver el chalet a la ciudad en 15 años. Se obtuvo así un jardín público y los herederos del general golpista hicieron un importante negocio. Pasado el tiempo señalado, ya con gobierno municipal del PP, la familia Varela renegoció las condiciones del convenio y consiguió quedarse con el uso del chalet a cambio del acceso público al archivo del general, compuesto en su mayor parte por documentos oficiales. Varela gana batallas después de muerto. Por si esto fuera poco, tenemos que sufrir que los herederos del general parezcan unos filántropos que nos dejan acceder al archivo. Los familiares y seguidores de Varela se preocuparon siempre de ofrecer la imagen del general como un abnegado benefactor de la ciudad de Cádiz a la que se entregó tras la explosión de 1947, ocultando cómo obtuvieron su chalet y cómo se lucraron con importantes plusvalías fruto de los diferentes convenios firmados con el Ayuntamiento. Algunas páginas de la Guerra Civil todavía no se han cerrado.

Comunicado de TLN


COMUNICADO ENVIADO POR CECILIO GORDILLO. coordinador de TLN por CGT-A
UN AÑO DE LA LEY DE "MEMORIA HISTORICA".
......Seguiremos.

El 26 de Diciembre del año pasado se aprobó la Ley, conocida popularmente, como de la “Memoria Histórica”, durante 2008 han ocurrido hechos importantes –fundamentalmente de carácter político y jurídico- pero también social, como lo demuestra que las escasas intervenciones institucionales se hayan realizado por la presión del movimiento memorialista, más que por iniciativa propia, como lo demuestra la aportación -al poder judicial- de más de 114.000 nombres de víctimas del franquismo o de la señalización –para su eliminación- de todo lo relacionado con los monumentos y calles que publicitaban el franquismo en nuestras ciudades y pueblos.

http://www.todoslosnombres.org/ ha hecho público, durante 2008, más de 8.300 nombres de represaliados del franquismo colocando nuestro contador, en el día de hoy en 39.130, y seguiremos.

Durante este 2009 esperamos superar las disficultades en las dos provincias de las que menos datos tenemos, Córdoba y Granada. Ello será posible sí seguimos contado con vuestro apoyo, y, además, para:

Anular las sentecias de los Consejos de Guerra. Modificar la Ley de Registros Civiles. Reconocer, juridicamente, a los presos-esclavos del franquismo. Eliminar -exhumando- de nuestro territorio los enterramientos ilegales (Fosas Comunes). La devolución de los patrimonios expoliados. La construcción del Memorial Merinales. y un largo etcetera.

Cecilio Gordillo, Coordinador http://www.todoslosnombres.org/ por CGT.A